Cada día 12 de noviembre se celebra el Día Internacional contra la Obesidad, una pandemia que afecta a más de 650 millones de personas en el mundo. La obesidad es una enfermedad crónica que puede provocar efectos en múltiples áreas del cuerpo, y condicionar gravemente el día a día de las personas que la padecen. Un hecho que se le relaciona es una sudoración más intensa que en otros casos, que en casos de hiperhidrosis primaria puede ser aún mayor.
Desde Driosec, expertos en control integral de la sudoración, os hablaremos de esta enfermedad, qué sucede en el proceso de sudoración cuando existe exceso de peso y cómo poder actuar en estos casos.
¿Qué es la obesidad?
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define esta patología como “una acumulación anormal y excesiva de grasa que puede llegar a ser perjudicial para la salud”. Asimismo, refiere que se produce cuando se ingieren más calorías de las que se consumen.
Según el Índice de Masa Corporal (IMC), que se obtiene de dividir el peso entre la altura al cuadrado (kg/m2), existen diversos niveles de obesidad:
- Bajo peso: Menos de 18.5
- Normopeso: 18.5 – 24.9
- Sobrepeso: 25 – 29.9
- Obesidad de tipo I (Bajo riesgo): 30 – 34.9
- De tipo II (Riesgo medio): 35 – 39.9
- De tipo III (Alto riesgo o mórbida): 40 – 49.9
- De tipo IV (Obesidad extrema): Más de 50
¿Qué sucede con la sudoración cuando se padece obesidad?
Aunque no se puede establecer una relación directa entre sobrepeso y sudoración excesiva, la sudoración es uno de los síntomas del exceso de peso.
La grasa subcutánea es una barrera de protección del cuerpo contra el frío, evitando que la temperatura corporal baje. Las personas con sobrepeso tienen mayor capacidad de conservar el calor, ya que su temperatura desciende más lentamente, pero tienen problemas para perder el exceso de calor y transpirar.
Las personas con exceso de peso tienen mayor superficie corporal a causa de la grasa, y mayor gasto energético no solo para llevar a cabo la termorregulación, sino para realizar cualquier acción o esfuerzo.
Debido a este mayor esfuerzo y gasto energético, las personas obesas tienden a sudar antes y en mayor cantidad.
Finalmente, la acumulación de grasa puede producir cambios en las capas cutáneas y en el funcionamiento de las glándulas sudoríparas.
Hiperhidrosis primaria y obesidad
La hiperhidrosis primaria es un trastorno de la sudoración en que se da una sudoración excesiva de causa patológica y no relacionada con otras causas sistémicas o enfermedades. En torno a un 4% de la población mundial padece algún tipo de sudoración excesiva.
Las personas con hiperhidrosis producen y liberan cantidades más elevadas de sudor ante los mismos estímulos que pueden afectar a otras personas, por lo que la unión de obesidad e hiperhidrosis puede empeorar ambas patologías y el día a día de la persona afectada.
Teniendo en cuenta que las personas con hiperhidrosis presentan sudor excesivo ante cualquier estímulo y que las personas obesas tienden a sudar más, una persona con hiperhidrosis y obesidad vería su sudoración incrementada. La autoestima, las relaciones interpersonales o laborales también podrán verse afectadas.
¿Cómo podemos actuar si padecemos hiperhidrosis y obesidad?
En primer lugar será fundamental ponernos en contacto con nuestro dermatólogo y médico para valorar ambos casos. La realización de dieta de la mano de un nutricionista, así como ejercicio, no solo podrá ser de ayuda en la reducción de peso y tratamiento de la obesidad, sino también para mejorar la hiperhidrosis.
Más allá de estas pautas, algunas consideraciones a tener en cuenta para mejorar la sudoración excesiva son las siguientes:
- Utilizar prendas ligeras, anchas y transpirables, preferiblemente de materiales naturales como el lino o el algodón.
- Beber abundante agua al día para promover la regulación de la temperatura corporal.
- Evitar la exposición al sol o fuentes de calor.
- Realizar ejercicios de relajación.
- Ventilar los espacios.
- Cuidar la higiene y hacer uso de antitranspirantes.
Si queréis saber más acerca de cómo controlar la sudoración excesiva os invitamos a seguir los artículos de nuestro blog y a conocer nuestra amplia gama de productos antitranspirantes.
Bibliografía
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- MIRET GARCÍA, María. Onmeda. Julio de 2015. “Obesidad y sudoración”. Recuperado de: https://www.onmeda.es/sudoracion/obesidad_sudoracion.html#:~:text=Las%20personas%20con%20sobrepeso%20presentan,funciones%20de%20las%20gl%C3%A1ndulas%20sudor%C3%ADparas.
- REYES, Laura. Vive sin obesidad. Junio de 2017. “Obesidad y sudoración”. Recuperado de: https://vivesinobesidad.es/k2/item/310-obesidad-y-sudoraci%C3%B3n.html
- Vitónica. “¿Es el sudor un síntoma de estar en baja forma?”. Recuperado de: https://www.vitonica.com/minerales/es-el-sudor-un-sintoma-de-estar-en-baja-forma
- GATTINI, Natalia. La Tercera. Enero de 2020. “¿Es cierto que las personas con obesidad sienten más calor?” Recuperado de: https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/personas-con-obesidad-sienten-mas-calor/964716/

