La hiperhidrosis, como su nombre indica, se trata de un exceso de sudoración, el cual puede ser muy molesto y condicionar la calidad de vida de las personas que la padecen. Esta puede darse en diversas zonas, como en las axilas, en las palmas de las manos o las plantas de los pies, el torso, la cabeza, o la zona genital. Desde Driosec, expertos en control integral de la sudoración, os contamos qué es la hiperhidrosis genital, qué problemas puede generar y cómo poder afrontarla.
¿Qué es la hiperhidrosis genital y por qué se produce?
La hiperhidrosis genital es una manifestación infrecuente y local de la hiperhidrosis, en que existe una gran sudoración en la zona genital, de las ingles y los glúteos.
Contamos con miles de glándulas sudoríparas a lo largo de nuestro cuerpo. Mientras que las ecrinas se encuentran en casi toda la superficie corporal y son las responsables de la sudoración para regular la temperatura corporal, las apocrinas son las encargadas del mal olor del sudor, y se hallan en zonas muy concretas, como las ingles, la zona genital, y las axilas.
Estas zonas tienen más que ver con el sudor relacionado con las emociones o con los cambios hormonales, y el olor tiene que ver con su composición. El mal olor del sudor, o bromhidrosis, se produce cuando el sudor apocrino (más rico en lípidos), llega a la piel y las bacterias de esta zona lo degradan en compuestos volátiles de mal olor.
Además, en estas zonas con vello a modo de barrera física de protección , el sudor queda también retenido, creando un microambiente húmedo en el que las bacterias proliferan mejor.
En lo referente a las posibles causas de la hiperhidrosis genital, esta parece tener un claro componente genético, pero también puede aparecer por cuestiones emocionales, hormonales o ambientales, como en los demás casos.
¿Qué problemas puede producir la hiperhidrosis genital?
Los principales problemas que puede causar la hiperhidrosis genital son sobre todo de índole emocional.
La hiperhidrosis ya es un trastorno incómodo y molesto, que afecta a las relaciones laborales y sociales, así como al día a día de las personas que la padecen, por ejemplo al causar que el sudor se traspase.
Las personas con hiperhidrosis genital suelen ocultarla por pudor y en estos casos esta no solo afecta a la autoestima o al desempeño de sus actividades diarias, sino que tiene un gran peso en su vida sexual.
Pero más allá de sus efectos emocionales, la hiperhidrosis en la zona genital puede favorecer la aparición de infecciones bacterianas o fúngicas, como la candidiasis.
Como hemos comentado, la humedad favorece el crecimiento de estos microorganismos, por lo que un exceso de sudoración en las zonas íntimas generan un ambiente húmedo ideal para su proliferación.
¿Cómo podemos reducir los efectos de la hiperhidrosis genital?
En primer lugar, si existe sospecha de que la sudoración es anormal, es fundamental acudir a un médico especialista en dermatología, para tratar de averiguar la causa y así poder regir cómo actuar.
En el caso de que se trate de hiperhidrosis genital, como en los demás casos de sudoración excesiva, esta puede ser tratada mediante varias vías, desde las inyecciones de toxina botulínica a la simpatectomía quirúrgica, pasando por técnicas o tratamientos menos invasivos.
También existen productos antitranspirantes tópicos que pueden ser útiles para controlar el exceso de sudoración, e incluso, que estos tengan capacidad desodorante.
Sin embargo, más allá de estos tratamientos, existen diversas actuaciones y buenos hábitos que nos pueden ser de ayuda en estos casos:
- Beber (o consumir en alimentos) suficiente agua ayuda a que el cuerpo pueda regular la temperatura corporal mejor.
- Realizar ejercicio físico moderado y regular también es beneficioso para regular el mecanismo de termorregulación corporal.
- Practicar actividades relajantes, como el yoga o la meditación, es útil para controlar ciertas emociones, como el miedo o la ansiedad que pueden inducir la sudoración.
- Para controlar el sudor y evitar que traspase la ropa interior, el uso de compresas es muy efectivo, siempre con una frecuencia de cambio adecuada.
- Reducir el consumo de carbohidratos y grasas saturadas reducirá la expulsión de lípidos por las glándulas apocrinas.
- Elegir ropa de tejidos de fibras naturales como el lino o el algodón, que permiten la transpiración, y en lo posible, las prendas holgadas que mejoren la ventilación.
- Cambios de postura frecuentes para evitar la maceración de una zona concreta de la piel.
Si precisáis de mayor información sobre cómo controlar la sudoración y sus efectos, os recomendamos seguir los artículos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestra amplia gama de productos antitranspirantes.
Bibliografía
- REDACCIÓN KINKY. Let’s Kinky. Octubre de 2019.”Hiperhidrosis genital: ¿qué es y cómo tratarla?” Recuperado de: https://www.letskinky.com/kinky/3178-hiperhidrosis-genital-que-es-y-como-tratarla
- SÁNCHEZ, Laura. Antena 3. Julio de 2019. “¿Es normal el sudor en la entrepierna? Te decimos cómo evitarlo”. Recuperado de: https://www.antena3.com/novalife/belleza/normal-sudor-entrepierna-decimos-como-evitarlo_201907035d1ccd230cf222a780ab8d9f.html
- REDACCIÓN. Dr. Ricardo Madrigal. “Sudoración genital”. Recuperado de: https://urologotijuana.com/blog/item/105-sudoracion-genital
- REDACCIÓN. Driosec. Septiembre de 2018. “¿Qué relación hay entre Candidiasis e hiperhidrosis?” Recuperado de: https://www.driosec.com/que-relacion-hay-entre-candidiasis-y-hiperhidrosis/

