El sudor es una sustancia natural y necesaria para nuestra salud, ya que mediante él no solo eliminamos un pequeño porcentaje de residuos, sino que sobre todo regulamos la temperatura corporal. Más allá de esta función hemos hablado de sus efectos tanto negativos como positivos en la salud cutánea, por lo que hoy hablaremos de la dishidrosis.
Desde Driosec, expertos en control integral de la sudoración, os hablamos de en qué consiste la dishidrosis, causas, síntomas y efectos, qué relación tiene con la sudoración y cómo poder actuar para tratarla y prevenirla.
¿Qué es la dishidrosis?
La dishidrosis o eccema dishidrótico es una afección cutánea. Se manifiesta por la aparición de pequeñas ampollas llenas de líquido, generalmente en los laterales de los dedos, palmas de las manos y también, aunque en menor medida, en las plantas y dedos de los pies. Su sustrato son las glándulas sudoríparas, por ello aparece en las zonas en que más presencia hay.
Estas ampollas pueden ser pequeñas y con una distribución alineada, o bien juntarse y hacer ampollas grandes y durar hasta tres semanas. Una vez que las ampollas se secan la piel se muestra escamosa y con fisuras, y pueden volver a aparecer. Es una situación que ocasiona mucho picor de la zona afectada.
Se trata de una enfermedad crónica, pero no contagiosa, con etapas de exacerbación y de remisión.
¿Cuáles son las causas de la dishidrosis? ¿Está relacionada con el sudor?
Las causas de la dishidrosis son aún desconocidas, pero se sabe que se trata de una afección cutánea que se produce por una predisposición personal (genética), pero que también puede verse causada por factores externos.
Algunos factores que parecen causar o empeorarla son el estrés, los cambios hormonales, la exposición a ciertos metales (sobre todo si se relaciona con alergias cutáneas), tener la piel sensible o con dermatitis atópica, infecciones, así como el calor.
Debido a que este problema cutáneo es mucho más frecuente en primavera y en verano, que aparece en situaciones de calor o estrés, y en zonas con alta concentración de glándulas sudoríparas, se la ha relacionado con la sudoración. Sin embargo, esta creencia ya ha sido desmentida y las personas con hiperhidrosis no tienen más riesgo que otras de padecerla.
¿Qué síntomas produce la dishidrosis?
La dishidrosis se caracteriza por generar vesículas o ampollas que generan picor o ardor intenso. Una vez las ampollas se descaman, la piel se erosiona y fisura, quedando desprotegida y generando dolor.
Tras reaparecer de forma constante, las vesículas producen irritación y a largo plazo el rascado genera engrosamiento de la piel (también conocido con el término dermatológico de liquenificación).
Si la persona se rasca debido al dolor y al picor, pueden darse infecciones, supuración, formación de costras e inflamación.
Aunque el sudor no es una causa de la dishidrosis, éste sí puede contribuir a agravar este problema. Esto se debe a que el sudor puede producir mayor picor y molestias en estas lesiones, debido a que posee sales que pueden irritar la piel dañada.
¿Cómo se puede tratar y prevenir la dishidrosis?
Aunque no existe cura para la dishidrosis, sí existen remedios para controlar los síntomas, tales como:
- Aplicación tópica de corticoides, bajo prescripción médica.
- Aplicación de apósitos para secar las ampollas.
- Toma o aplicación de antibióticos para evitar infecciones, bajo prescripción médica.
- Uso de emolientes para hidratar la piel dañada.
- Toma de antihistamínicos orales para reducir el picor producido por las ampollas, bajo prescripción médica.
En lo referente a la prevención, existen distintas medidas a tener en cuenta y llevar a cabo tanto para evitar que la situación empeore como para que la dishidrosis llegue a producirse:
- Evitar en la medida de lo posible cualquier factor que pueda ser el causante, o en el caso de tenerlo identificado, evitarlo, como por ejemplo, el estrés.
- Hacer uso de productos de higiene y limpieza suaves, así como agua tibia. Secarse bien las manos y los pies, sobre todo entre los dedos.
- Hacer uso de guantes ante posibles irritantes o alérgenos.
- Evitar rascarse para que no se produzca una lesión mayor.
- Utilizar prendas naturales, que ayuden a transpirar y que el sudor no quede retenido y pueda irritar la piel.
Ahora ya sabéis acerca de la dishidrosis. Si precisáis de mayor información sobre cómo controlar la sudoración y sus efectos, os recomendamos seguir los artículos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestra gama de productos antitranspirantes.
Bibliografía
- REDACCIÓN. Mayo Clinic. “Dishidrosis”. [WEB] Consultado el día 14 de septiembre. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/dyshidrosis/symptoms-causes/syc-20352342
- LÓPEZ DE OCÁRIZ, Dra. Alicia. Cinfa Salud. Diciembre de 2017. “¿Qué es la dishidrosis y qué síntomas produce?”. [WEB] Consultado el día 14 de septiembre. Recuperado de: https://cinfasalud.cinfa.com/p/dishidrosis/
- PEREYRA, Dr. Jose J. Dermatólogos Sevilla. “Dishidrosis”. [WEB] Consultado el día 14 de septiembre. Recuperado de: http://www.dermatologosevilla.es/dishidrosis.html

