La hiperhidrosis es un trastorno de la cantidad de sudoración producida y liberada por el cuerpo, el cual condiciona el día a día de las personas que lo padecen y que suele afectar a las palmas de las manos, las plantas de los pies, las ingles, las axilas, la cara y cuello, el pecho y la espalda.
Aunque esta es más infrecuente en la zona de la espalda, desde Driosec, expertos en control integral de la sudoración, os explicamos a qué se debe la hiperhidrosis en la espalda, qué factores de riesgo existen y cómo podemos actuar para aliviarla.
¿A qué se debe la hiperhidrosis en la espalda?
La hiperhidrosis se produce cuando la persona afectada suda de forma excesiva sin ningún motivo aparente que lo produzca. El ejercicio físico o el calor, por ejemplo, pueden hacer que sudemos en la espalda el pecho y el abdomen, sin embargo, cuando la respuesta a estos estímulos es demasiado intensa o esta sudoración se produce sin ninguna causa.
Ésta es la manifestación menos frecuente de la hiperhidrosis, con solo un 25% del total de los casos, sin embargo, es un tipo de sudoración muy visible y que puede afectar en gran medida a la autoestima de las personas que la padecen.
¿Existe algún factor de riesgo o complicación para la hiperhidrosis en la espalda?
La hiperhidrosis es un trastorno que afecta de igual modo a ambos sexos, sin embargo, la hiperhidrosis en el tronco (espalda, pecho y abdomen) parece afectar más a los hombres. Aparece generalmente durante la pubertad y se extiende hasta los 40 años aproximadamente, edad a partir de la cual puede ir descendiendo gradualmente.
Este tipo de hiperhidrosis está considerada de tipo esencial o primario, es decir, el aumento de la secreción del sudor no ose da por ningún desencadenante demostrable. Tiene características específicas que la distinguen de la sudoración normal tales como las siguientes:
- La hiperhidrosis es focalizada y simétrica, las zonas afectadas gotean, se vuelven pegajosas y frías.
- Es una respuesta desproporcionada y no se corresponde a la manifestación en otras zonas del cuerpo.
- No obedece directamente a causas externas, pero sí puede empeorar debido a ellas.
La sudoración en la espalda también puede ser debida a la hiperhidrosis secundaria, es decir, ser causada por otra afección que produzca sudoración.
Finalmente, la hiperhidrosis en la espalda puede ser un tipo de sudoración compensatoria, un efecto secundario de realizar una cirugía (Simpatectomía) para combatir la hiperhidrosis, haciendo que la sudoración que por ejemplo, debía salir por las palmas de las manos o las plantas de los pies, lo haga por una zona alternativa, como la espalda.
¿Qué solución tiene la hiperhidrosis en la espalda?
La hiperhidrosis en la espalda, el pecho y el abdomen afecta a amplias zonas del cuerpo y puede ser muy visible, sin embargo, esta también puede regularse y minimizarse.
En primer lugar, si presentamos sudoración en la espalda y en la parte anterior del cuerpo, es aconsejable que utilicemos ropa holgada, de tejidos transpirables, y preferiblemente de colores que no delaten el color. Además, el uso de prendas interiores que absorban el exceso de sudor también puede ser de ayuda.
Más allá de tener en cuenta los factores que pueden aumentar la sudoración, como los alimentos que consumimos, la temperatura ambiente o la ropa, podemos recurrir a diversos métodos para reducir la sudoración del tronco.
Aunque pueda considerarse que los antitranspirantes pueden ser soluciones para otras zonas como las manos o las axilas, lo cierto es que también pueden utilizarse en la espalda para evitar la transpiración, como por ejemplo, en forma de crema o toallitas, aunque debemos tener en cuenta que su eficacia disminuirá a medida que pase el tiempo.
Otras dos soluciones que pueden ofrecer una solución más a largo plazo con la iontoforesis y la aplicación de toxina botulínica.
La iontoforesis es una técnica mediante la cual se aplica una corriente de iones de forma suave en la piel para bloquear las glándulas sudoríparas y así controlar la sudoración, sin embargo, para tratar la zona de la espalda, serían necesarias almohadillas adaptadas para esta zona, ya que suele ser una solución para las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Un dermatólogo aplica la toxina botulínica mediante inyecciones en una sesión de entre 10 y 20 minutos de duración, que debe repetirse cada 6 a 9 meses, dado que el efecto es temporal. Aunque puede ser considerada una buena solución, ésta es más invasiva que las anteriores.
Si deseáis saber más acerca del control de la sudoración os recomendamos seguir los consejos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestros productos antitranspirantes.
Bibliografía
- Clínica Dermatológica Dr. Pedro Aceituno Madera. (2014) Toxina botulínica para el tratamiento de la hiperhidrosis. Recuperado de: https://www.dermatologiajaen.com/2014/05/03/toxina-botulinica-para-el-tratamiento-de-la-hiperhidrosis/
- José Manuel Hernández Gutiérrez, Gustavo Salinas Sedo, Josefina Nodal Ortega (2011) Revista Cubana de Cirugía. 50 no.4 Hiperhidrosis esencial, recomendaciones para su tratamiento. Recuperado de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-74932011000400023
- Quirón Salud. (2014) Tipos y tratamiento de la sudoración excesiva. Recuperado de: https://www.quironsalud.es/blogs/es/piel-protege-cuidala/tipos-tratamiento-sudoracion-excesiva
- Dejardesudar.com. Recuperado de: https://www.dejar-de-sudar.com/hiperhidrosis/sudor-pecho-espalda-cintura-t182.html

