La hiperhidrosis primaria es un trastorno de la termorregulación que consiste en que, ante diversos factores como alta temperatura ambiental, situaciones de estrés o ciertos alimentos, las glándulas sudoríparas hiperactivas expulsan un exceso de sudor. Las personas afectadas por hiperhidrosis o sudoración excesiva pueden sudar intensamente cuando otras personas no lo hagan, pero además de este trastorno, existen otras disfunciones de la termorregulación, como la sudoración inducida por el frío.
Desde Driosec, expertos en control integral de la sudoración, os contamos qué es la sudoración inducida por el frío, en qué se parece y en qué se distingue de la hiperhidrosis y cómo actuar en ambos casos.
¿Qué es la sudoración inducida por el frío?
La sudoración inducida por el frío (CISS) es un trastorno de la termorregulación que genera sudoración profusa en cara, pecho, brazos y tórax, ante temperaturas bajas.
Se trata de un raro trastorno genético autosómico recesivo, causado concretamente por una mutación en el cromosoma 19p12 del gen CRLF1.
Este problema de termorregulación, paradójicamente, genera sudoración excesiva ante temperaturas inferiores a los 18 o 21º C, sin embargo también puede darse ante períodos de nerviosismo o al comer alimentos azucarados.
Las personas con sudoración inducida por el frío, al exponerse a bajas temperaturas sufren crisis incontrolables de frío que generan una sudoración excesiva, que puede comprometer su sistema endocrino.
Además, en algunos casos esta hiperhidrosis por frío puede aparecer en el contexto de una enfermedad genética rara como es el Síndrome de Crisponi. En estas personas aparecen las siguientes alteraciones:
- Intolerancia al frío o al calor.
- Contracciones faciales y de la garganta.
- Crisis respiratorias.
- Cianosis (coloración azulada de la piel, como la de los labios, debido a falta de oxígeno en la sangre).
- Cifosis y otras alteraciones de la columna vertebral.
- Salivación abundante.
- Endurecimiento de las extremidades.
- Flexión de uno o varios dedos (camptodactilia).
- Hipertermia (fiebre de hasta 42 °C).
- Problemas de la córnea.
- Hipertono muscular.
- Grave reflujo gastro-esofágico.
¿En qué se parecen y se diferencian la sudoración inducida por el frío y la hiperhidrosis primaria?
Tal y como hemos mostrado, tanto la sudoración inducida por el frío como la hiperhidrosis primaria son dos trastornos de la termorregulación.
En ambos casos, se produce un exceso de sudoración, por lo que pueden confundirse, ya que muchas personas con hiperhidrosis, también en invierno, pueden sudar de forma excesiva.
Las personas con hiperhidrosis primaria sudan en exceso debido a un aumento de la temperatura corporal que se genera por exposición a altas temperaturas, consumo de ciertos alimentos, o la influencia de ciertas hormonas en casos de estrés (adrenalina y cortisol).
Por el contrario, como su nombre indica, la sudoración inducida por el frío, aunque también puede darse por casos de nerviosismo o consumo de ciertos alimentos, se produce en casos de temperaturas relativamente bajas.
Otra diferencia es que mientras la sudoración inducida por el frío se trata de un trastorno en un gen específico, mientras que la hiperhidrosis, pese a tener una tendencia genética, es un trastorno de las glándulas sudoríparas.
¿Cómo se puede actuar en estos casos?
Los síntomas de la sudoración inducida por el frío o síndrome de Crisponi se manifiestan ya desde semanas después del nacimiento.
Este trastorno no tiene cura ni existe un tratamiento farmacológico para aliviar los síntomas, por lo que el cuidado de estas personas se basa en evitar las bajas temperaturas y sumergir a los afectados en agua fría en casos de crisis febril, y en agua caliente durante las crisis de frío.
En el caso de la hiperhidrosis, si bien no se puede eliminar por completo, sí existen maneras de sobrellevar este trastorno de la sudoración. Algunos hábitos que pueden ser de ayuda son los siguientes:
- Realizar actividades que ofrezcan relajación como el yoga o la meditación, para así controlar el nerviosismo que puede generar un aumento de la temperatura corporal.
- Evitar alimentos y bebidas calientes o excitantes.
- Evitar los focos de calor.
- Llevar prendas de tejidos naturales y transpirables.
- Beber abundante agua.
- Efectuar ejercicio moderado y regular.
- Seguir una dieta equilibrada y sana.
- Hacer uso de antitranspirantes o un tratamiento de iontoforesis.
Además, es de gran importancia que ante cualquier duda os pongáis en contacto con un experto dermatólogo que os pueda ayudar y valorar cómo proceder.
Ahora ya sabéis acerca de la sudoración inducida por el frío. Si precisáis de mayor información sobre cómo controlar la sudoración y sus efectos, os recomendamos seguir los artículos de nuestro blog y os invitamos a conocer nuestra gama de productos antitranspirantes.
Bibliografía
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- REDACCIÓN. Ivami. “Síndrome de sudoración por frío (Cold induced sweating syndrome)”. [WEB] Consultado el día 8 de noviembre de 2021. Recuperado de:
- https://www.ivami.com/es/pruebas-geneticas-mutaciones-de-genes-humanos-enfermedades-neoplasias-y-farmacogenetica/2140-pruebas-geneticas-sudoracion-inducida-por-frio-cold-induced-sweating-syndrome-genes-i-crlf1-i-y-i-clcf1
- REDACCIÓN. FDNA Health. “¿Qué es Cold-Induced Sweating syndrome?”[WEB] Consultado el día 8 de noviembre de 2021. Recuperado de:
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