En septiembre, las vacaciones de verano acaban de golpe. Madrugar, el trabajo, el colegio de los niños, la universidad… Independientemente de tu plan de vida, la rutina y el estrés se instauran rápidamente. El calor, en cambio, aún nos acompañará un tiempo. Lidiar con las altas temperaturas y la vuelta al trabajo puede ser una tarea complicada y la sudoración en el trabajo puede hacer aún más tediosa la vuelta a la rutina.
Septiembre es un mes de nuevos proyectos, reuniones, entrevistas de trabajo… El calor y los nervios pueden jugarnos alguna mala pasada con el sudor. Hoy te traemos algunos consejos para que afrontes tus encuentros laborales y sociales sin que el sudor sea un impedimento.
Evita la sudoración en el trabajo
Si vas a una reunión o a una entrevista de trabajo, lo mejor es salir con tiempo. Aunque luego tengas que esperar, te aseguraras no tener que correr. Las prisas son malas siempre, pero con el calor es aun peor. Con el tiempo justo, cualquier contratiempo te supondrá llegar empapado en sudor y con mucho estrés.
También, los nervios y la inseguridad son un gran activador del sudor, ir preparado y confiado a tus encuentros ayudaran a mantener la sudoración a ralla. Esto es especialmente importante en las entrevistas de trabajo, el sudor puede ser un indicador negativo para el entrevistador; te notará inseguro, nervioso y seguramente con una oratoria afectada también por los nervios de sudar en exceso.
Utiliza ropa adecuada
Saber escoger la ropa para tu trabajo es muy importante, sobretodo si tienes tendencia a sudar en exceso durante los meses de calor. Utilizar ropa de colores claros, cómoda y no muy ceñida ayudará a controlar la sensación de calor y la sudoración.
Aunque por cuestiones protocolarias nos veamos obligados a llevar trajes o determinadas prendas de ropa, siempre debemos intentar aplicar estos criterios para ir cómodos y sin un exceso de sudoración.
Una gran alternativa para estos casos es el uso de camisetas interiores con tejidos transpirables, creará una barrera con nuestra prenda principal y nos aportara seguridad y evitará que el sudor traspase directamente a la ropa.
Dieta equilibrada

El verano ha acabado y deberías retomar los buenos hábitos alimenticios si es que los has perdido durante las vacaciones. Las comidas hipercalóricas o unas cervezas son un placer si luego puedes tumbarte en la piscina, pero para ir a trabajar intenta siempre comer ligero, evitar el alcohol y no abusar de salsas y el picante. Todo esto estimularía la sudoración en el trabajo.
Evita el estrés y relájate
Volver al trabajo puede ser estresante, sobretodo cuando el calor sigue apretando. Tener una mentalidad positiva y seguir aprovechando el sol cuando sales del trabajo seguro ayudará a evitar el estrés, otro de los factores principales relacionados con la sudoración en el trabajo.

