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Hiperhidrosis

Una solución para cada zona de sudoración

La hiperhidrosis no afecta igual a todo el mundo. Tenemos soluciones adaptadas a las zonas de sudoración que quieres controlar.

Una solución para la hiperhidrosis en cada zona

Hiperhidrosis
palmar

Controla la sudoración excesiva en manos y recupera seguridad en tus actividades diarias.

Hiperhidrosis
plantar

Soluciones para la sudoración excesiva en los pies que te ayudarán a sentirte más cómodo.

Hiperhidrosis
axilar

Gama de soluciones para controlar la sudoración excesiva en axilas y evitar la incomodidad.

Hiperhidrosis
inguinal

Combate el sudor excesivo en ingles con nuestra solución adaptada a esta zona sensible.

¿Qué es la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis es una afección caracterizada por una producción de sudor superior a la necesaria para regular la temperatura corporal. Generalmente se distingue entre dos tipos principales.

Hiperhidrosis primaria focal

Suele manifestarse en zonas concretas como manos, pies, axilas o ingles sin una causa médica identificable.

Hiperhidrosis secundaria generalizada

Puede aparecer como consecuencia de determinadas enfermedades o medicamentos y afectar a diferentes áreas del cuerpo.

Importancia del diagnóstico

Un diagnóstico adecuado por parte de un profesional sanitario ayuda a diferenciar el tipo de hiperhidrosis.

La información de esta página no sustituye el diagnóstico ni la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulte con su médico.

Nuestros productos

Descubre nuestra gama para ayudarte a controlar la hiperhidrosis

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si tengo hiperhidrosis?

Si la sudoración interfiere de forma frecuente en tu vida diaria y aparece en cantidades superiores a las necesarias para regular la temperatura corporal, es recomendable consultar con un médico para valorar si existe hiperhidrosis.

La hiperhidrosis es un trastorno caracterizado por una producción de sudor superior a la necesaria para regular la temperatura corporal. Puede presentarse de forma primaria, sin una causa identificable, o estar asociada a otras enfermedades o medicamentos.

La hiperhidrosis no suele suponer un riesgo para la salud, pero sí puede afectar de forma importante a la calidad de vida. En muchas personas genera incomodidad, inseguridad o dificultades en ámbitos como el trabajo, las relaciones sociales o las actividades cotidianas. Si la sudoración aparece de forma repentina o te preocupa, consulta con un médico.

El tratamiento dependerá del tipo de hiperhidrosis y de sus posibles causas. Existen diferentes opciones para ayudar a controlarla como los antitranspirantes para hiperhidrosis o dispositivos médicos de iontoforesis como Iontodry. Tu médico podrá orientarte sobre la opción más adecuada para ti y el tratamiento a seguir.

La evolución de la hiperhidrosis dependerá de su origen. En algunos casos puede estar asociada a una causa identificable y, en otros, el objetivo es ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida mediante diferentes soluciones.

La hiperhidrosis suele ser una afección crónica que puede mantenerse durante años. Su evolución varía en cada persona, por lo que es recomendable consultar con un médico para obtener un diagnóstico adecuado y valorar las distintas opciones disponibles.

¿Qué hacer si estás padeciendo esta afección?

Si la hiperhidrosis afecta a tu vida diaria, el primer paso es obtener un diagnóstico adecuado para identificar su posible origen y valorar cada caso de forma individual.

Diferenciar entre hiperhidrosis primaria y secundaria resulta fundamental para comprender mejor el problema y orientar su tratamiento de forma adecuada.

De otro lado, es importante evaluar también cómo influye la hiperhidrosis en ámbitos de tu vida como el trabajo, las relaciones sociales, el deporte o la confianza personal con la ayuda de un especialista.

¿Cuáles son las causas de la hiperhidrosis?

La causas de la hiperhidrosis varían según el tipo: la hiperhidrosis primaria focal suele aparecer sin una causa médica identificable y afecta principalmente a zonas concretas como manos, pies o axilas.

Factores como el estrés emocional, el ejercicio físico o el aumento de la temperatura pueden favorecer o intensificar la sudoración en algunas personas.

En cambio, la hiperhidrosis secundaria puede estar relacionada con enfermedades, alteraciones médicas o determinados medicamentos que favorecen una producción excesiva de sudor.

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